Cómo eliminar las algas en la piscina

Cómo eliminar las algas en la piscina

Respuesta rápida: el cloro no elimina las algas — al desinfectar solo rompe las células y libera los fosfatos que contienen en su interior, alimentando el problema en lugar de resolverlo. La forma correcta de acabar con las algas y evitar que vuelvan es eliminar los fosfatos del agua: coagulándolos con NoPhos (cloruro de lantano) y optimizando la filtración para retenerlos y expulsarlos del sistema. ¿Buscas un problema concreto? Esta guía explica el mecanismo general de los fosfatos, que es la causa raíz de cualquier problema de algas. Si tu piscina tiene manchas negras, consulta algas negras en la piscina. Si el agua se pone verde de forma recurrente, mira por qué se pone verde y cómo evitarlo. Y si ya está verde ahora mismo y necesitas actuar, consulta cómo limpiar una piscina con agua verde. Todos los organismos unicelulares necesitan fosfatos para metabolizar los nutrientes: toda célula viva los contiene. Si desinfectas una piscina con cloro o con UV, solo estarás liberando los fosfatos existentes en el interior de las células de las algas y estimulando su crecimiento, pero no las estarás eliminando. Por eso, si necesitas controlar las algas de tu piscina, lo más eficaz es tratar el problema desde su origen y eliminar los fosfatos. ¿Dónde están estos fosfatos? Los fosfatos en el agua de una piscina aparecen de dos formas: ortofosfatos (fosfatos libres) que están en disolución, y fosfatos orgánicos, que están ligados a cualquier contaminante orgánico que haya en el agua (algas y bacterias). ¿De dónde provienen estos fosfatos? Aguas de aporte: agua que arrastra fertilizantes agrícolas, agua del grifo, o agua de embalses en la que las autoridades han añadido fosfatos para el control del plomo. Bañistas: dejan en la piscina células de la piel, bacterias y otros restos orgánicos. Entorno exterior: en piscinas al aire libre, plumas de aves, polen y otros arrastres del viento. Fosfatos reciclados: provienen de bacterias y algas que ya estaban en el agua y cuyas membranas celulares se han roto por acción de desinfectantes y algicidas — el mismo mecanismo que hace que el cloro agrave el problema en vez de resolverlo. Qué hacen los fosfatos y por qué eliminarlos detiene a las algas Los fosfatos sirven de mecanismo para el transporte de nutrientes a través de las membranas de las células. Cuando se eliminan los fosfatos, las células pueden tener acceso al alimento pero no son capaces de metabolizarlo y acaban muriendo de hambre. De ahí que, al eliminar los fosfatos, las algas mueran y desaparezcan. Toda célula viva contiene fosfatos, que se unen formando fosfatos orgánicos. Los fosfatos nunca desaparecen del todo: se reciclan. Cuando se aplica una desinfección, esta interfiere en ese ciclo y provoca un cortocircuito en el reciclaje de los fosfatos, haciendo que se viertan de nuevo en el agua — de ahí la importancia de una buena estrategia de filtración y mantenimiento. Tratamiento contra las algas: lo que NO se debe hacer. Estos tres errores habituales rompen las células de las algas y liberan más fosfatos de los que eliminan, agravando el problema a medio plazo. Aumentar la dosificación de cloro: eleva los niveles de cloro combinado, rompiendo las células y liberando fosfatos en el agua. Dosificar un algicida: los algicidas son compuestos orgánicos tóxicos que matan las algas con efecto instantáneo, pero liberan sus fosfatos en el agua. Tratamiento UV: rompe las membranas de las células de las algas, liberando su contenido en fosfatos y propiciando el crecimiento de nuevas algas en las paredes de la piscina. Cómo eliminar las algas: lo que sí funciona Coagular los fosfatos libres para evitar que queden en disolución en el agua. Los mejores coagulantes contienen cloruro de lantano, especialmente indicado para la eliminación de fosfatos — por eso es muy recomendable el uso de NoPhos de Dryden Aqua junto con una buena cubierta automática. Optimizar la coagulación dosificando los coagulantes de forma continua a través de un ZPM. Mejorar la filtración: al eliminar materia orgánica se eliminan también los fosfatos que contiene. Filtrando a una velocidad más baja se logra una mejor retención de partículas finas. Con el mejor medio filtrante, AFM®, se llega a retener partículas de hasta 4 micras. Lavar a baja velocidad — 45 m/h con AFM® y 55 m/h con arena — para conseguir que los fosfatos retenidos sean expulsados del sistema de la piscina. Eliminación de fosfatos NoPhos — Eliminador de fosfatos Coagulante de cloruro de lantano que extrae los fosfatos del agua. Sin fosfatos, las algas y bacterias no pueden sobrevivir. Compatible con piscinas públicas, privadas, estanques y fuentes. Sin fosfatos = sin algas Producto natural Uso continuo Ver NoPhos Filtración AFM® — Medio de filtrado Medio filtrante de vidrio activado que retiene partículas de hasta 4 micras, mejorando la retención de fosfatos frente a la arena convencional. Ver AFM® Dosificación ZPM — Mezclador potencial zeta Mezclador estático que optimiza la dosificación continua de coagulantes, mejorando su reparto y eficacia antes del filtro. Ver ZPM ¿Cuál es la dosificación de NoPhos? La dosificación puede variar según el nivel de fosfatos que exista en el agua de aporte: será más alta en áreas agrícolas que en áreas urbanas. Hay que tener en cuenta que el cloruro de lantano no elimina las algas de forma inmediata, sino que las mata de hambre. Este proceso es muy efectivo, pero puede tardar de 4 a 6 semanas. De ahí la importancia de la prevención: es mejor prevenir que curar. Tipo de piscina Medición de fosfatos Dosificación Piscina privada Recomendable una vez por semana. 1 ml de NoPhos sin diluir por cada m³ de agua, una vez a la semana. Ejemplo: piscina de 80 m³ → 80 ml de NoPhos a la semana. Piscina pública Medición semanal, ajustando la dosis según el resultado. Dosificación continua con bomba peristáltica a través de un ZPM antes del filtro. Cada litro de NoPhos se diluye en 20 litros de agua limpia. Ejemplo: 100 m³/h de circulación → 100 ml/h de NoPhos diluido. Preguntas frecuentes sobre