Si el filtro de tu piscina tiene arena como medio filtrante debes saber que es importante cambiar cada cierto tiempo la arena del filtro, ya que al pasar el tiempo se va contaminando y perdiendo su capacidad de filtración.
En este artículo explicaremos cómo cambiar el filtro de arena en una piscina y cada cuánto debe renovarse para que continúe con su buen funcionamiento.
¿Cuándo renovar la arena del filtro?
Debe cambiarse cada 3 o 4 años, en el caso de usar tratamientos químicos con sulfato de cobre es recomendable hacerlo cada 2 años.
En cualquier caso, lo primero que debes hacer es asegurarte del modelo y las especificaciones del filtro para saber cuánta arena debes reponer. El trabajo de sustituir la arena del filtro no es fácil, por eso te recomendamos que te pongas en manos de un profesional de la piscina acreditado.
¿Vas a renovar la arena del filtro?
Si ha llegado el momento de sustituir la arena del filtro de tu piscina, te recomendamos que aproveches ese momento para sustituirlo por un medio filtrante que no se contamina y que no hace falta cambiar nunca. Estamos hablando del medio filtrante AFM®ng. Este medio de filtración único en el mercado, está realizado con vidrio reciclado que ha sido sometido a un triple proceso de activación química y térmica que le proporciona unas características excepcionales. Este medio filtrante es bio-resistente e hidrófobo. Esto hace que tenga una capacidad de retención mucho mayor que ningún otro, filtrando las partículas de suciedad de hasta 1 micra. Además, al ser bio-resistente no se contamina con las bacterias presentes en el agua.
En los filtros con arena y otros medios filtrantes, las bacterias se depositan sobre cada uno de los granos, se protegen gracias un gel llamado alginato y se reproducen muy rápidamente consiguiendo contaminar el contenido del filtro en poco tiempo. Una vez contaminada la arena, u otros medios, ésta comienza a apelmazarse y a formar canales preferentes. Estos canales consiguen que el agua pase muy rápidamente por ellos sin permitir la retención de la suciedad en el filtro. Al cabo de cierto tiempo el filtro está sucio, no retiene gran parte de la suciedad y esta vuelve al agua de la piscina. Una piscina con agua sucia precisa de el uso de mucho desinfectante, como el cloro, lo que trae consigo numerosos problemas, entre otros olor a cloro, ojos rojos, picor en la piel y ojos, procesos alérgicos, etc. Esto no ocurre con el mejor medio de filtrado AFM®ng.